ALGUNAS PEQUEÑAS COSAS QUE HACES CUANDO ERES ESTUDIANTE (Y DESPUÉS TAMBIEN)

- Salir estando aún de resaca

- Ir de reenganche a clase

- Quedarte dormido. Muy dormido.

- Estudiar el día antes del examen

- Copiar

- Desayunar pizza

- Entrar en fiestas en pisos de gente desconocida

- Ir a la biblioteca (sólo ir)

- Dormir en la biblioteca

- Ligar en la biblioteca

- Vagar durante horas por noche sin saber dónde ir (siempre y cuando tengas una cerveza en la mano)

- Olvidarte la ropa en la lavadora durante horas (y horas...)

- Sufrir esperando a entrar al examen oral

- Discutir sobre política, religión, arte y sociedad ebrio

- Comer espaguetis a las 6 de la mañana

- Cocinar espaguetis a las 6 de la mañana

- Hacer amigos taxistas a las 6 de la mañana

- Arreglar el mundo hasta que se hace de día

- Combinar pipas con alcohol

- Cenar kalimotxo

- Ir a conciertos inmundos en antros inmundos

- Preguntar el día anterior qué era lo que entraba en el examen

- Leer 8 veces la misma frase sin enterarte de lo que dice en ninguna de ellas

- Convertirte en un yonki de la cafeína

- No ir a clase porque hay manifestación (y tampoco ir a la manifestación)

- Que se te haga de día viendo una serie

- Copas sin hielo (también aplicable a cosas que se hacen de Erasmus)

- Ciclos de lavadoras marcados por el número de calcetines y ropa interior

- Acostarte de día y despertarte de noche

- Dormir en el sofá.

- Dormir en un sofá (no el tuyo)

- Dibujar durante toda una clase en lugar de coger apuntes

- Ir a la compra porque no queda pasta

- No ir a la compra porque no tienes pasta

- Pasar horas tirado en la cama escuchando música (porque sí)

- Gastar más en guarradas en el chino un domingo que la noche anterior

- Rebuscar en todos los rincones de la casa para pedir pizza

- Bajar en pijama a por la pizza

- No dar propina al pizzero y excusarte por darle moneditas de cobre

- Siestas de 3 horas

- Llamar a casa porque se tienes que comprar otro libro (a final de mes)

- Volver de casa con comida como para sobrevivir a un ataque nuclear

- Quedarte dormido en los sofas esperando a que abran el desayuno del Colegio Mayor.

- Desayunar de vuelta de fiesta con gente que se ha levantado para estudiar 

- Disimular preguntándoles cuándo acaban exámenes 

- Rayar al portero de una discoteca

- Insultar al portero de una discoteca

- Beber cerveza en taza

- No haber nada en el armario que te convenza

- No haber nada en el armario de tu compañera que te convenza

- Robar papel higiénico en la Facultad

CUÁNTO PESA UN PÁRPADO?

Tengo la "flu", pero no una flu cualquiera, tengo la "freshers flu" algo así como "la gripe del novato".

Al parecer todo nuevo inquilino de la Universidad de Essex la padece y no es extraño que la gente de diga, "Ah!, la freshers flu, claro" cuando le comentas que te encuentras regularmente mal.

Pero es que no hay tregua: corre a por el bus, vete al la "conference", tómate un café (y si me tomo un té?no, por la mañana TIENE que ser café), escucha al profesor hablar en inglés, entiéndelo todo, escucha a tu compañero con muchas horas delante del espejo y mucha gomina encima decir algo con actitud pasotil, no entiendas absolutamente nada, come a las 12, vete a los "peaso" ordenadores, haz como que trabajas un poco, vuelve a tu cuarto, cena a las 5, queda a las 8, bebe una(s) pinta(s), plantéate un copazo, abandona la idea al ver la cantidad que ponen en un vaso de cumpleaños, baila, ríe, preséntate, explica, "can you repeat please?", "qué dijo este?" "ni idea, tú asiente", observa a gente más pequeña con menos vergüenza que tú y definitivamente mucha menos ropa encima, plantéate coger la bici pero acertadamente, decide coger el "seifty bas" (que no sé como se escribe, pero es un micro bus que te deja en casa por 1 "paund" y a cuyo conductor cantamos: "best bus-driver, best bus-driver eh!, eh!")

Hazte de "sosaietis". De cuál? no sé, como sólo hay mil millones...que si frisbee, que si tiro con arco, conservadores, debate, cine, arte, travel, lacrosse, remo (mañana me voy al lago a remar, no digo nada más), hockey, spanish, greek, chinese, cypriot (la parte turca o la griega?...da igual, están las dos)...

Vete a Tesco a hacer la compra y vuelve con más cosas de las que puedes cargar. Fastídiate un poco más la espalda, por si el colchóndemierda cubierto con plástico-ruidoso no hiciera ya suficiente.

Limpia el baño-módulo-todo-es-ducha. Límpialo otra vez porque has entrado calzada. Aspira tu cuarto enmoquetado color indescriptible y que da asco pisar.

Piensa cuántos viajes quieres hacer a corto plazo. No te olvides que, en principio, tienes clases a las que acudir y trabajos que entregar. Acuérdate de tu familia, así, aunque sea de pasada.

Respira hondo antes de querer fusilar a la pesada/imbécil de la amiga de tu vecina, esa que aporrea la puerta 24 horas al día 7 días a la semana y cuya risa te provoca jaqueca. Vuelve a contar hasta 10 antes de que tu modo matar se active otra vez porque ahora les ha dado por cantar "Poker face" 3o veces seguidas. Desentonando todas y cada una de ellas.

Drógate un poquito con Neobrufen y con esa cosa que se supone que es para la "flu", pero claro, a lo mejor no es para la "freshers flu" y deja de intentar calcular cuánto pesa un párpado, porque la respuesta es tan gallega como tú: depende.

Ahora mismo? 1 tonelada.

 

 

Mañana toca ejercicio en el exterior. Con agua de por medio...meeeu deeeeus!!...

INSERT COIN

Varias son las veces que he comentado cuantísimo necesito instalarme en MI cuarto. Es decir, me pueden dar cuatro paredes y un armario (grande, por favor) en cualquier lado. Pero eso no los hace míos. Tardo unos cuantos días en hacer que esa estancia se convierta en mi válvula de escape, en mi santuario particular donde poder hacer el indio o cambiarme de vestuario cuantas veces sean necesarias sin que nadie insinúe que estoy tardando demasiado en decidir.  Donde estar horas después de haber dado las buenas noches a los habitantes del hogar, después de cerrar el día, de despedirme del mundo. Entro en mi cuarto y paso a otra dimensión. La mía.

En este microcosmos no faltan referencias a todo tipo de recuerdos y situaciones en modo de miles de fotos, postales de viajes, de cuadros, antiguas, posters...lo cierto es que no lo he variado mucho en estos 6 años fuera. Lo que cuelga de mis paredes ha ido en aumento, conservando, por ejemplo, ejercicios de clases de Color 1.

Y ahora está todo en cajas. Esperando a que lleguen los kilos de blue tack para volver al lugar que les corresponde. Entradas de conciertos, de locales, notas absurdas, recortes de revistas, dibujos...

Pero tengo la impresión de que, por mucho que lo vista de seda, el cuarto de Vigo, cuarto de Vigo se queda. Siempre será el cuarto de casa de mis padres. Se acabó el cuarto de Madrid. Se acabó Madrid.

Han sido 6 años de vida universitaria en una ciudad que no me convenció hasta el final. Como un amor de verano cuando llega septiembre. Es entonces cuando te das cuenta de todo lo que has disfrutado, de cuánto le debes. Cada curso fue distinto al anterior. Y desagradecida de mi, llegaba echando pestes de ella. Madrid me ha dado mucho. Me ha dado una vida distinta. Y ahora, sin la perspectiva del regreso en septiembre, sé que la voy a echar de menos. Y hago una mueca pensando en el regocijo de todos aquellos que se rieron de mí por renegar de la ciudad por la que dicen se va al cielo. Ay Madrid! por increíble que parezca, por imposible que pudieran resultar estas palabras salidas de mi boca: Sé que volveré. Espérame.

Pero en realidad la ciudad es un todo, son tantas cosas. Es Colegio Mayor, cantar conduciendo la vespa, perderme por sus calles, Facultad de Derecho, noches, pisos, terrazas, mudanzas con calor, exámenes, lugares extraños que ves un día y jamás vuelves a encontrar, cañas, no conseguir un taxi, estudiar con un barreño con agua en los pies, los chinos que venden cerveza, comer una hamburguesa en Alfredo's, botellones con frío, la Gran Vía, llegar a casa con pintura en la cara, copazas prohibitivas, cines en V.O., horas en la Fnac, madrugar, que el plan sea que no hay plan, acabar en la casa del primo del compañero de piso del amigo de tu amiga, los Domingos, el edificio de escultura de Bellas Artes, los Viernes, pero sobre todo Madrid es gente. Son amigos. Tantos. Muchos ya se han ido, unos cuantos se conservan gracias a este invento que permite mandar un mensaje de "qué tal todo?", y un puñado viven contigo el día a día. El fin de semana a fin de semana. Eso es lo que realmente voy a echar de menos.

Mi cuarto no va a ser mi cuarto. Porque Madrid ya no es Madrid. Cuando vuelva será otro. Haré un libro-recuerdo de todos estos años y lo dejaré en mi estantería. Junto con la carpeta llena de cartas de niñas de 15 años que no entendían nada de este mundo traidor. Para qué? Pues porque hay que seguir adelante, siempre adelante pero sin olvidar. Y un día abrirlo y encontrar una puerta directa al pasado. Sólo sabiendo quiénes fuimos entendemos quién somos. Algo que, a veces, se me olvida.

Quemar etapas. Eso es.

Disfruta de tu último año como estudiante, espero que sea un GRAN AÑO.    

Disfruta de tu último año como estudiante, espero que sea un GRAN AÑO.

 

Lo fue.

Adios Madrid.

OK. GO.

Si hace unos días me dirigía a mi yo futuro, hoy lo hago a mi yo pasado: Quién te crees que eres? Eh?

 Abro los apuntes del que espero sea, mi último examen de la carrera de Derecho y me encuentro esto:

"Acuérdate de cómo estás ahora, IMBÉCIL, estudia antes"

"Acuérdate de cómo estás ahora, IMBÉCIL, estudia antes"

Y yo qué hago? (mi yo-actual) pues le hago caso y recuerdo cómo estaba en el momento de escribir esa nota tan ofensiva.

"...pasan unos minutos de las 6 de la mañana. Un lejano piar de pájaro madrugador y el pasar de las páginas, los únicos sonidos que me acompañan. En pocas horas tendré un examen decisivo y lo cierto es que no las tengo todas conmigo. Pero no nos engañemos, es lo habitual. Sin embargo esta vez el nudo en el estómago parece más grande. Me juego mucho. Es esa asignatura injustamente suspendida y comprensiblemente atravesada. Y ese libro subrayado. Y pasar páginas. Y no leer nada. Entonces recuerdo aquellas tardes de no hacer nada. O responder "no me ha cundido nada" ante los clásicos "cómo lo llevas?". Me acuerdo de la pantalla del ordenador. Traidor. Mírame ahora. Estoy hecha un manojo de nervios y todo por tu culpa. No, la del ordenador no. La tuya, idiota. Carmen eres imbécil y te odio. Ahora mismo, cuando son las 6 y media de la mañana, cuando te estás muriendo de sueño, de hambre y de ansiedad te estoy odiando por no aprender, después de tantos años, a estudiar como es debido. Por esperar siempre a que la presión pueda contigo. Voy a escribírtelo a ver si así me haces caso..."

Y así fue. En ese ataque de odio a altas horas de la madrugada, decidí insultarme por adelantado, sabiendo, también por adelantado, que no me iba a hacer ni caso.

Porque lo cierto es que seguí estudiando tarde, mal y a rastras.

Me duele mucho el autoinsulto sin pruebas. Pero en este caso es totalmente merecido. Y eso duele más.

Por qué no puedo tener la lucidez de esos momentos de tensión máxima en los días anteriores? Por qué, si no es bajo presión, no funciono? Misterio.

La cuestión es que se acerca el final. Ya veo la meta allí al fondo y gente a los lados animando. Bueno, mi madre y mis abuelas en concreto. Pero, Oh! no! espera! es un CONTROL!!! La Meta verdadera se encuentra a un año vista. Cuando definitivamente diga adiós al carnet universitario que tantas veces olvidé en la biblioteca. Será entonces cuando ría, llore, cante, brinque, salte y celebre durante 7 días seguidos el fin de una era.

Por ahora vamos a pasar este control y a beber un poco de agua. Me permitiré echar un rápido vistazo hacia atrás para coger fuerzas de cara al sprint final.

(Demasiado símil sobre atletismo cuando lo que de verdad me gusta a mi es el fútbol y si es en un Mundial, más. Qué ambientazo! Qué mejor excusa para juntarnos y tomar unas cañas que ver un Nigeria-Eslovenia?? A por ellos!)

DEL CHORIZO Y OTRAS COSAS

La cafetería de Bellas Artes es un espacio amplio, ruidoso y sucio (no pasaría ninguna inspección de Sanidad y será la causa de cualquier extraña enfermedad que desarrolle en un futuro). Las mesas comunes hacen que comas rodeada de perfectos desconocidos. O no tanto porque al pasar de los años acaban teniendo un nombre como "el calvo de los zapatos naranjas", "la tipa del pelo azul", "la que grita", "el de la trenca con patillas" Siempre hay problemas para sentarse y la comida se convierte en un trámite bastante incómodo por lo que he acabado comiendo fuera un bocata. Llueva o nieve.

Hay unas maquinitas en las que se forma una cola terrible. Es en ese momento (haciendo la cola) cuando debes escoger qué quieres, NO cuando te toca. (Sí, esto va por usted, señora)

Hubo tiempos en los que variaba del mixto a la hamburguesa pasando por algún primer plato del menú...pero ya no. De un tiempo a esta parte me he convertido al choricismo. Se trata del bocata más barato, con el pan más duro y lonchas de un chorizo. Digo "un" chorizo porque es una especie que nunca había visto antes. Soy muy fan del chorizo de Pamplona y creía que no podía haber nada más bajo, pero sí. Este es un subchorizo del cual me ponen gran cantidad porque supongo que no es muy popular y se les debe caducar. Lo peor es que lo disfruto. Me lo como tan ricamente mientras espero que se enfríe el café que sirven a una temperatura que funde el plástico del vaso.

Hoy salió el Sol, así que había más gente de la habitual fuera. Es increíble cómo cambia alguna gente soldependiente, solista o soltera cuando le da por salir al astro este. Recuerdo cuando las canarias de mi colegio se empeñaban en ir a tomar el café "al solito". No es raro que viniendo de estas islas del Atlántico asocien rayo de sol=calor...pero lo que disfrutaban sentándose en el banquito poniendo sus caras (y piernas y brazos) al Sol y soltando algún "qué aguhtito se ehtá", hacía que me preguntase si le habían echado alguna sustancia al café.

El Sol hace que todo brille más. Pero lo cierto es que todo es exactamente lo mismo que los días oscuros. Después de esta reflexión tan positiva me dirigí a la clase en la que la profesora Replinger (que es casi tan guay como su apellido) se disculpaba con una nota por no poder impartirla.

Pero el mal ya estaba hecho. Ya había pseudocomido y me había encafeinado. Era libre para salir del edificio y en las escaleras de la entrada me encontré un ser humano tirado y derritiéndose, me dieron ganas de coger una tiza y rodearlo pero huí.

"Perdona!, sabes dónde está Moncloa?" "sí, por la derecha, sígame" le dije a la señora. Y qué hizo ella? irse por la izquierda. Vamos a ver señora, si va a hacer usted lo que le da la real gana, por favor, no me pregunte. No me haga perder el tiempo en el semáforo, estar pendiente del retrovisor y preguntarme dónde narices se ha metido. No me haga blasfemar. No lo haga. Es muy molesto.

Me encuentro con otra motorista y llego a la conclusión de que es una versión malota de mi misma. En vez de bufanda de cuadros y tenis, ella con chupa de cuero y botas, en vez de vespa y casco rojo, ella moto de rueda grande y casco bastante más agresivo. Pero llevaba mochila de pringada como yo y fue bastante reconfortante.

Me di una vuelta por el brillante Madriz antes de venir a casa a hacer nada.

Ya es primavera. Vuelve el asqueroso morado acompañado del no menos asqueroso color salmón, la gente es más feliz y yo me alegro, pero necesito unas vitaminas.

MAESTRO

Tengo una profesora de las que pretende que terminemos las frases...

"Entonces se iniciará el proceso de..."

(sonido de grillos...)

"eje..."

"ejecu..."

"ejecuci..."

"ón"

"exacto"

Y tiene la muletilla "conforme?" La dice unas 66 veces por clase (contadas por alguno al que no le apetece coger apuntes)

Pero me gusta. Es una cincuentona moderna y gafapastosa que me copió un vestido. Se echa la culpa a si misma si no entendemos algo y contesta pacientemente a todas la preguntas, mostrándose interesada incluso por aquellas ante las que dan ganas de poner los ojos en blanco, suspirar y continuar dando la clase como si no hubiese pasado nada.

Realmente ser profesor de universidad mola. Mola mucho. Creerte que estás preparando a las futuras generaciones que van a levantar el país. Pasearte por la tarima, mirar al horizonte y ver cabecitas agachadas anotando lo que dices por el micrófono. Coger la tiza y lanzársela a algún alumno que esté hablando. Vale esto no pasa ahora sino en el colegio...pero qué puntería tenía el mamón! Tener un depacho, chavalines a los que atormentar a preguntas, ver el miedo en sus ojos y continuar impasible pensando que "lo haces por su bien" Corregir cómo y cuándo te de la real gana sin importar que acabes de discutir con tu hijo y vayas a descargar tu ira contra González Martín Javier, o estés algo chispa después de unas cervecitas y te compadezcas de González Martínez José. Qué más da, si en la revisión vas a seguir teniendo razón!...

Están muy bien valorados los profesores universitarios. Tal vez demasiado bien.
En mi sexto año puedo asegurar que me sobran dedos de una mano para decir cuáles me han dejado huella como se supone un "maestro" debe hacer. Sin embargo recuerdo a la perfección a esos que me enseñaron lo más básico: A leer los cuentos de "Pepa y Misi", a sumar "llevándome una", a dividir con decimales, a saber cuándo es Objeto Directo. Qué gran paso supuso el que "Marugenia" me dijese que ya podía escribir con boli. Pero con el cartón de Enri debajo del papel "porque si no resbala" Gracias a Luz sé que en galego son masculinos "cal, cárcere, costume, couce, cume..." José Ángel hizo que nos entregásemos al trabajo del Quijote, cual proyecto de fin de carrera. Sesé me enseño toda la Historia que aún recuerdo hoy día, Sor Argentina te daba clases de refuerzo si no entendías la probabilidad, y era una gran defensora de la energía nuclear (una monja muy moderna ella) aunque para cura moderno, Colunga, que nos dio a Nietzsche con tanta pasión que me hacía preguntarme cómo es posible que siguiese creyendo. Y tantos otros momentos clave en mi vida de los que sin darse cuenta han sido protagonistas.

Tengo grabados en la retina a todos mis profesores de Primaria, ESO y Bachillerato. Ellos me enseñaron mucho más allá de los libros. Ellos me marcaron.
Pero no es tan guay decir "soy profesor de 2º de Primaria"

Esto es una gran injusticia. Reivindico el papel del maestro de escuela. Del de verdad. Del entregado a sus alumnos, del que cada septiembre se enfrenta a un grupo nuevo de chavales que pasarán por sus clases con más pena que gloria y que luego se irán de su vida.

Que no crean que se les olvida, que no caigan en el error de pensar que su trabajo es banal. Del primero al último de esos seres que se sientan en los pupitres recordarán toda su vida su nombre y lo que les enseñó. Y en más de una ocasión, será mucho más de lo que puedan imaginar.

Gracias.

HALLOWEEN

El 1 de Noviembre ha dejado de ser el día de Todos los Santos. Este año tiene menos protagonismo, si cabe, porque no nos dan ni el festivo (abucheo). Vamos, que los floristos deben estar encantados.

Recuerdo que de pequeña, por estas épocas celebrábamos el magosto ("O magosto", para ser más exactos)y no pasaba un año sin el correspondiente trabajo en cartulina amarilla explicando el origen y significado de esta fiesta tan molona. Era muy divertido. Teníamos que ir en uniforme porque el chándal era inflamable, y siempre había alguien que se confundía y no se le dejaba aproximarse a las brasas...(como si el resto estuviésemos protegidos con nuestras faldas de cuadros y pantalones de franela...), nos pintábamos la cara con carbón, no teníamos clase, hacíamos una hoguera, y comíamos castañas. Simple, bonito, otoñal.

Pero ahora no. Ahora los niños que me van a pagar la jubilación celebran HALLOWEEN??!! Vale que nos tragamos a Papanuel, rojo y de Coca Cola, pero hombre! es que trae regalos! Pero ésto? Y quién decide qué disfraz es adecuado? Es como carnaval pero con sangre? 
 

El viernes, me crucé con niñas del exorcista, fantasmas, brujas y Harry Potters (pero muertos eh?) varios en mi facultad. En Bellas Artes no se desperdicia la ocasión de "expresarse con tu cuerpo", no ir a clase y beber a gusto. Yo, que soy una niña buena, fui a pintar y la música de los jóvenes y jóvenas que hacían botellón fuera, llegaba hasta el cuarto piso. Entre brochas y pinceles, se colaba Alaska, Nirvana y un grandísimo "Who you gonna call??", que me hizo gritar "GHOSTBUSTERS!!"
Todo iba bien, el sol brillaba, los pájaros cantaban y la gente bebía (como los peces en el río)...

Pero qué pasó? pues que el señor decano "nos tiene manía" y en Carnaval (que es la fiesta oficial) nos cierra la facultad. Qué hizo en la fiesta de las calabazas? pues lo mismo. Persiguieron a todo el mundo, la gente que salía de las clases se juntaba con los disfrazados y sus botellas en el embudo que se formó a la salida. Gente fuera queriendo entrar, el bedel que no dejaba y algún que otro profesor despotricando y diciendo que podían haberle avisado antes!

A mi, un segurata me dijo: "lava los pinceles y vete" Yo me quedaba atónita y de fondo sonaba Thriller.

en fin...que quiero unas castañas.

AGUJETAS DE COLOR DE ROSA

Me duelen partes de mi cuerpo que no sabía que existían.

Un profesor bastante sabio que tuve, no sé a cuento de qué (creo que fue porque alguien no había hecho los deberes de matemáticas) nos acabó diciendo que podíamos pasarnos una tarde entera intentando mover una pared pero no conseguiríamos que se moviese ni un milímetro y habríamos gastado sudor y lágrimas en vano.

Es una sensación parecida a la que experimento al final de la clase cuando pongo en un lado de la balanza los cambios sufridos por mi piedra y en el otro lo que antes eran brazos y ahora dos colgajos.

Por ahora gana ella.

De hecho hoy, el taladro volvió a prestarme gentilmente su ayuda y conseguimos hacer el “gran agujero” Fue casi como Armageddon, incluso me puse de fondo “I don´t want to miss a thing” mientras avanzaba con el cincel aunque faltó Bruce Willis muriendo por la patria.

En fin…Un número uno de ETA menos, un Indiana Jones más. El mundo es mejor sitio hoy que ayer pero esperemos que menos que mañana.

MATRÍCULA (II)

Se puede ser más predecible que yo? Me temo que la respuesta es no, un no rotundo.

"Crónica de una cagada anunciada" sería un buen título para esta actualización.

Estoy furiosa.

Por qué? Por qué tuvieron que ponerle "Técnicas escultóricas" a la asignatura en la que yo quería matricularme?

Por qué me tienden la trampa mortal de ponerle ESCULTURA a otra que, dicho sea de paso, consiste en estar tediosas horas delante de montañas de barro copiando el cabezón de Gongora, de Calderón o de Dalí?

Por qué cuando por fin consigo encajar horarios, que supone un agotamiento mental equiparable a que me pidan que haga una raíz cuadrada, resulta que confundo A con A'?¿

Cómo es posible que sabiendo de antemano que me iban a decir "No podemos hacer nada", tengan el valor de recochinearse declarando que el decano es el único que puede solucionarlo "PERO NO CREO QUE TE LO CONCEDA"...repetido varias veces!!! ante mis sucesivas súplicas?

Cómo es posible que siempre, SIEMPRE tenga problemas con matriculas, funcionarios y decanos?

Se puede ser más estúpida?

Se puede estar más furiosa con el sistema, con la era internáutica y con una misma?

Se cree alguien realmente que el "No podemos hacer nada" sea cierto?

Y lo que es peor, cómo voy a afrontar el hecho de que esto suponga el fin de mi teoría por la cual si piensas que algo malo va a suceder, del tipo "fijo que voy a esquiar y me rompo una pierna", ya no pasa?

Sólo me resta entregarme a la benevolencia y buen hacer del Ilustrísimo Señor Decano de Bellas Artes.

De nuevo mi curso académico depende del humor del que se levante una persona a la que nunca he visto y a la que le importo menos que un comino...CHAN CHANNN

Será este el cariz que tome mi vida en adelante? Seguro que sí (cuando una teoría es tan tuya, cuesta dejarla sin más)