EL PERRO SE COMIÓ MIS DEBERES

O fue el PortAmérica? Pero ya no hay nada que hacer. Reto no conseguido. La entrada del 18 de Julio se quedó en blanco y eso que era el cumpleaños del jefe.

Lo celebramos con una Martina a la que habían despertado. Ya he hablado aquí de lo terrible que es tener sueño. Pues peor aún es tener sueño y a un bebé al que se lo han cortado. "Pero qué quieres?" "Duérmete mujer que te estás cayendo" "Dime lo que quieres!!" "No sé hablar aúuuuun!!" "Andamos? No corras, espera!" y ZAS! Por tía buena (o buena tía), por salir detrás de una niña que no teme a la muerte y, sobre todo, por torpe, me choqué con el marco de la puerta y ahora luzco un tatuaje que recuerda a un agujero negro absorbiendo una galaxia.

La culpa de todo esto la tiene el PortAmérica. Un Festival del mal. Donde una se dedica a estar tan tranquilamente entre los dos escenarios. Sin molestar a nadie. Botando desde lejos con las canciones que conoce y hablando con otras gentes en las que no. Comes algún pincho gourmet y te vas a casa. O eso crees que es lo que has hecho. Porque al día siguiente, que vuelves a la escena del crimen, te cuentan que no, querida. Que hay lapsus e historietas que te perdiste, otras que te recuerdan y un ligero dolor de cabeza que se tapa con otra cerveza te convence de que a lo mejor no fue todo tan tranquilamente. Luego acabas botando otra vez ya en el meollo y todo. Y al día siguiente ves tus tenis y fotos en el móvil...y ambas cosas te hacen decir "mi madriña..."

Pero la conclusión es que lo pasamos pipa y bailamos sobre la tumba de todo el que nos caía mal, cantamos a gritos desde aquí, desde nuestra casa, fuimos antiguos pero modernos y le dijimos a todo el que quisiera hacernos cambiar,  que no, que no, que no, que no

Como conozco a la gente que lo organiza y de vez en cuando hasta me paso por sus oficinas, les voy a felicitar desde aquí. Porque sé que es mucho trabajo el que hay detrás y consiguen que cada año queramos volver. Noraboa socios!

 

 Todo bon

Todo bon